CIRUGÍA INDIVIDUALIZADA, RESPETANDO LA ANATOMÍA, LA FUNCIÓN Y LA SENSIBILIDAD
La cirugía íntima permite tratar alteraciones anatómicas que pueden provocar molestias, interferir con determinadas actividades o generar preocupación en la mujer.
La labioplastia puede realizarse de forma aislada o combinarse, cuando está indicado, con otros procedimientos como capuchonoplastia, perineoplastia, introitoplastia o corrección de secuelas del parto.
Cada intervención se planifica de forma individualizada, buscando preservar la función y la sensibilidad y obtener un resultado natural y proporcionado a la anatomía de cada mujer.
Consulta privada y confidencial
La labioplastia de labios menores y la capuchonoplastia son procedimientos diferentes que pueden realizarse de forma independiente o combinarse cuando la anatomía y las necesidades de la paciente así lo requieren.
Remodelación o reducción de los labios menores cuando su tamaño, asimetría o forma producen molestias, interfieren con determinadas actividades o generan preocupación en la mujer. La técnica se individualiza según la anatomía de cada paciente, buscando preservar la función y la sensibilidad y obtener un resultado natural.
Remodelación o reducción del exceso de tejido del capuchón del clítoris cuando está indicado. Puede realizarse de forma aislada o asociada a una labioplastia de labios menores, respetando la anatomía y preservando las estructuras implicadas en la sensibilidad.

La labioplastia de labios menores y la capuchonoplastia son procedimientos diferentes. Durante la valoración se determina si está indicado realizar únicamente una labioplastia o asociar otro procedimiento, siempre en función de la anatomía y las necesidades de cada paciente.
El roce o la fricción de los labios menores puede producir irritación, sensibilidad o molestias durante determinadas actividades cotidianas.
Algunas mujeres presentan molestias o roce durante actividades como ciclismo, running, equitación u otros deportes.
El tejido de los labios menores puede generar molestias, tracción o incomodidad durante determinadas relaciones sexuales.

La ropa ajustada, la ropa interior o determinadas prendas pueden producir presión, roce o incomodidad en algunas mujeres.
La asimetría entre ambos labios menores es frecuente y forma parte de la diversidad anatómica normal. Algunas mujeres, sin embargo, pueden sentirse incómodas con una asimetría marcada y solicitar una valoración.
Existe una amplia diversidad en la forma, tamaño y características de los labios menores. Algunas mujeres desean valorar una labioplastia por motivos personales relacionados con su apariencia, siempre desde expectativas realistas y respetando la anatomía individual.
No existe una vulva “ideal”. Cada mujer tiene una anatomía diferente y la cirugía se planifica de forma individualizada, teniendo en cuenta sus molestias, sus expectativas y sus características anatómicas, con especial atención a preservar la función y la sensibilidad.
La indicación quirúrgica se establece después de una valoración médica individualizada, teniendo en cuenta los síntomas, la anatomía, las expectativas de la paciente y las diferentes opciones disponibles.
La labioplastia se realiza habitualmente de forma ambulatoria, bajo sedación asociada a anestesia local. El plan anestésico se individualiza según el procedimiento y las características de cada paciente.
La técnica se selecciona y adapta a la anatomía de cada paciente y a los objetivos establecidos durante la valoración. No existe una técnica única adecuada para todas las mujeres.
La técnica busca preservar las estructuras anatómicas y neurovasculares relevantes, evitando resecciones innecesarias y priorizando la función y la sensibilidad.
Cuando la anatomía y las necesidades de la paciente lo requieren, puede asociarse una capuchonoplastia. Es un procedimiento diferente de la labioplastia y su indicación se valora de forma individualizada.
El cierre se realiza con suturas finas y reabsorbibles, buscando una adecuada aproximación de los tejidos. La evolución y la cicatrización se controlan durante el seguimiento postoperatorio.

Reducir el roce, la tracción o la incomodidad asociada al tejido de los labios menores durante determinadas actividades, relaciones sexuales o con algunas prendas.
La planificación se realiza de forma individualizada, teniendo en cuenta la anatomía, los síntomas y las expectativas de cada paciente.
La cirugía busca respetar las características anatómicas individuales, evitando resecciones excesivas y resultados estandarizados.
La técnica quirúrgica presta especial atención a las estructuras anatómicas y neurovasculares relevantes para preservar la función y la sensibilidad.
La localización de las incisiones y el cierre se planifican cuidadosamente. La evolución de los tejidos y la cicatrización se controlan durante el seguimiento postoperatorio.
Los labios menores presentan de forma natural diferencias de tamaño y forma. Cuando una asimetría genera molestias o preocupación en la paciente, puede tenerse en cuenta durante la planificación quirúrgica.
Revisamos tus síntomas, molestias, antecedentes médicos y el motivo por el que solicitas la valoración, así como cualquier aspecto que pueda influir en la indicación o planificación de la cirugía.
Hablamos de qué te preocupa, qué esperas conseguir con la cirugía y cuáles son tus prioridades, ya sean funcionales, estéticas o ambas.
Se realiza una exploración médica para valorar la anatomía de los labios menores y, cuando corresponde, del capuchón del clítoris, identificando las características relevantes para planificar el tratamiento de forma individualizada.
Tras la valoración, explicamos si existe indicación quirúrgica, qué procedimiento puede ser adecuado en tu caso, cómo se realizaría, el proceso de recuperación y qué resultados pueden esperarse de forma realista.

La salud íntima requiere un entorno de confianza. La valoración se realiza de forma privada, respetuosa y confidencial, ofreciendo el tiempo necesario para hablar de tus síntomas, preocupaciones y expectativas.
La recuperación es una parte importante del resultado funcional y estético. La evolución puede variar según el procedimiento realizado y las características de cada paciente, por lo que las indicaciones se adaptan de forma individualizada.

Durante las primeras semanas es normal que persistan inflamación, sensibilidad y cambios temporales en el aspecto de la zona. Estos suelen disminuir progresivamente.
La inflamación continúa disminuyendo y los tejidos evolucionan progresivamente a medida que avanza la cicatrización. Las suturas reabsorbibles se van disolviendo de forma gradual.
El resultado continúa definiéndose durante los meses siguientes, a medida que disminuye la inflamación residual y madura la cicatriz. Los tiempos de recuperación y la evolución pueden variar entre pacientes.
Como cualquier procedimiento quirúrgico, la labioplastia puede asociarse a inflamación, hematoma, sangrado, infección, alteraciones de la cicatrización, asimetría o cambios temporales en la sensibilidad. Antes de la cirugía se realiza una valoración individualizada para identificar posibles factores de riesgo y explicar las medidas destinadas a reducirlos.
La planificación quirúrgica busca evitar una resección excesiva y preservar la sensibilidad y las estructuras anatómicas. La técnica se adapta a la anatomía y necesidades de cada paciente, priorizando la función y un resultado proporcionado.

CIRUGÍA RECONSTRUCTIVAProcedimientos orientados a tratar alteraciones del periné y de la entrada vaginal, incluyendo laxitud, cicatrices, molestias o cambios anatómicos que pueden aparecer después del parto.
CIRUGÍA POSPARTOValoración y tratamiento de cicatrices de episiotomía, desgarros, alteraciones anatómicas o molestias persistentes después del parto, según las necesidades de cada paciente.
PATOLOGÍA VULVARValoración individualizada del liquen escleroso, dolor vulvar y otras alteraciones de la vulva, con diferentes opciones de tratamiento según el diagnóstico y las características de cada paciente.
LA DRA. ALBA EXPLICA
Conoce en qué consiste la labioplastia, cuándo puede estar indicada, cómo se planifica y qué puedes esperar del procedimiento y de su recuperación.
La valoración previa permite conocer tus motivos de consulta, evaluar tu anatomía y explicarte de forma individualizada las opciones quirúrgicas, el procedimiento y la recuperación.