Dra. Evelyn Alba
VAGINISMO

Vaginismo

Cuando la penetración resulta difícil, dolorosa o imposible

El vaginismo se produce cuando los músculos que rodean la entrada vaginal se contraen de forma involuntaria ante el intento o la anticipación de una penetración.

Puede ocurrir durante las relaciones sexuales, al intentar introducir un tampón o una copa menstrual, o incluso durante una exploración ginecológica.

No significa que la mujer “no sepa relajarse”. Es una respuesta involuntaria del cuerpo, y puede aparecer por diferentes motivos.

En consulta, mi objetivo es entender qué está ocurriendo en tu caso, descartar otras causas de dolor y ayudarte a encontrar un abordaje que puedas realizar de forma progresiva y respetuosa.

Consulta de Vaginismo

Valoración Presencial y Confidencial

¿CÓMO PUEDE MANIFESTARSE?

No se presenta igual en todas las mujeres

Algunas pacientes pueden conseguir la penetración, pero con dificultad o dolor. En otras, la contracción muscular hace que resulte prácticamente imposible.

1

Dificultad para la penetración

Puedes sentir que la entrada vaginal “se cierra” o que existe una barrera que impide continuar.

2

Dolor o ardor al intentarlo

La penetración puede provocar dolor, escozor o una sensación intensa de presión.

3

Dificultad para utilizar tampones o copa menstrual

Para algunas mujeres, introducirlos resulta doloroso o directamente imposible.

4

Dificultad con las exploraciones ginecológicas

La introducción del espéculo o incluso el contacto en la entrada vaginal puede generar una contracción involuntaria.

5

Tensión antes de la penetración

A veces el cuerpo empieza a contraerse incluso antes de que exista contacto.

6

Penetración posible, pero incómoda

El vaginismo no significa necesariamente que la penetración sea imposible. También puede existir en grados más leves.

¿POR QUÉ OCURRE?

No existe una única causa

El vaginismo puede aparecer por diferentes motivos y, con frecuencia, intervienen varios factores a la vez.

Dolor previo durante las relaciones

Cuando las relaciones han sido dolorosas repetidamente, el cuerpo puede empezar a anticipar ese dolor y responder contrayendo la musculatura.

Problemas vulvares o vaginales

Sequedad, fisuras, inflamación, infecciones recurrentes, liquen escleroso, vulvodinia u otras causas de dolor pueden favorecer esta respuesta.

Cambios hormonales

La sequedad y la fragilidad de los tejidos durante la perimenopausia o menopausia pueden hacer que la penetración resulte dolorosa.

Después del parto o de una cirugía

Una episiotomía, un desgarro, una cicatriz dolorosa o una experiencia previa de dolor pueden influir.

Tensión del suelo pélvico

En algunas mujeres existe una actividad muscular excesiva que dificulta que la musculatura se relaje adecuadamente.

Miedo o anticipación del dolor

Cuando se espera que la penetración vaya a doler, puede aparecer una respuesta automática de protección que aumenta todavía más la tensión.

El vaginismo no es voluntario. Decir simplemente “relájate” no suele resolver el problema.

¿PUEDE APARECER AUNQUE ANTES LAS RELACIONES FUERAN NORMALES?

Sí. El vaginismo puede comenzar en diferentes momentos de la vida

Hay mujeres que han tenido dificultades con la penetración desde sus primeras experiencias.

Pero también puede aparecer después de haber mantenido relaciones sexuales sin ningún problema durante años.

Por ejemplo, puede comenzar después de:

  • → una etapa de relaciones dolorosas
  • → un parto o una episiotomía
  • → una cirugía
  • → infecciones o inflamación vulvar repetidas
  • → cambios hormonales de la menopausia
  • → una enfermedad vulvar
  • → un periodo prolongado sin penetración

Por eso es importante conocer cuándo comenzó el problema y qué estaba ocurriendo en ese momento.

Anatomía del suelo pélvico femenino
LA VALORACIÓN: PRIMERO ENTENDER QUÉ ESTÁ OCURRIENDO

La consulta no empieza forzando una exploración

Primero hablamos.

Me cuentas qué ocurre cuando intentas una penetración, desde cuándo sucede, si existe dolor, dónde lo notas y qué situaciones te resultan difíciles.

También reviso si puede existir alguna causa física que esté contribuyendo al problema.

Cuando es posible, la exploración puede ayudarme a valorar:

  • 1. La piel y la entrada vaginal

    Para descartar inflamación, fisuras, sequedad, cicatrices u otras alteraciones.

  • 2. Las zonas que producen dolor

    Intento identificar si existe algún punto concreto especialmente sensible.

  • 3. El suelo pélvico

    Valoro si existe una tensión muscular excesiva o dificultad para relajar la musculatura.

  • 4. La anatomía

    Compruebo si existe alguna alteración anatómica que pueda estar dificultando o haciendo dolorosa la penetración.

Gentle patient communication

Pero no es necesario completar toda la exploración en la primera consulta si resulta demasiado incómoda. Podemos avanzar de forma progresiva.

Physical triggers check
VAGINISMO Y DOLOR: NO SIEMPRE SON LO MISMO

Antes de tratar el vaginismo hay que comprobar si existe una causa de dolor

Una paciente puede contraer la musculatura porque anticipa dolor, pero ese dolor puede tener a su vez una causa física.

Por ejemplo:

  • → sequedad o atrofia vulvovaginal
  • → una cicatriz dolorosa
  • → una fisura
  • → liquen escleroso
  • → dolor vestibular o vulvodinia
  • → inflamación o infección
  • → cambios después del parto

Si existe una causa que está provocando dolor, también hay que tratarla. Por eso no considero el vaginismo simplemente un problema de relajación muscular.

¿CÓMO SE TRATA EL VAGINISMO?

El tratamiento depende de lo que encontremos en la valoración

No existe un único protocolo válido para todas las pacientes.

El objetivo es ir reduciendo el dolor y la respuesta involuntaria de contracción, recuperar progresivamente el control de la musculatura y conseguir que la penetración pueda realizarse sin miedo ni dolor. El tratamiento puede combinar diferentes estrategias.

Fisioterapia especializada de suelo pélvico

Puede ayudar a reconocer la musculatura, disminuir la tensión excesiva y aprender a relajarla de forma progresiva.

Trabajo progresivo con la penetración

En determinadas pacientes pueden utilizarse dilatadores vaginales de diferentes tamaños para avanzar gradualmente y sin forzar.

Tratamiento de la causa del dolor

Si existe sequedad, inflamación, una enfermedad vulvar, una cicatriz dolorosa u otro problema físico, debe tratarse específicamente.

Tratamiento local u hormonal

Puede estar indicado cuando existen cambios hormonales, sequedad o fragilidad de los tejidos.

Apoyo sexológico o psicológico

Puede ser útil cuando existen miedo intenso, ansiedad anticipatoria, experiencias previas negativas u otros factores que estén manteniendo el problema.

¿Y LA TOXINA BOTULÍNICA?

MUSCULATURA DEL SUELO PÉLVICO Y TOXINA BOTULÍNICA

Cuando la musculatura no consigue relajarse

En algunas mujeres, los músculos del suelo pélvico permanecen excesivamente contraídos y no consiguen relajarse de forma adecuada. Esto puede contribuir al dolor, dificultar la penetración o mantener los síntomas a pesar de otros tratamientos.

En casos seleccionados, puede valorarse la aplicación de toxina botulínica en músculos específicos del suelo pélvico para disminuir temporalmente esa contracción excesiva.

El objetivo no es simplemente “relajar el músculo”, sino facilitar que la musculatura pueda recuperar un funcionamiento más adecuado y, cuando sea necesario, favorecer el trabajo de rehabilitación del suelo pélvico.

No todas las pacientes con dolor o dificultad para la penetración necesitan toxina botulínica. Su indicación depende de la valoración clínica, del origen de los síntomas y de los tratamientos realizados previamente.

Diagrama del tratamiento funcional con toxina botulínica en el suelo pélvico
UN PROCESO PROGRESIVO, NO UNA CARRERA

El objetivo del tratamiento no es conseguir una penetración “a cualquier precio”

Busco que puedas avanzar progresivamente, entendiendo lo que ocurre en tu cuerpo y sin convertir cada intento en una nueva experiencia dolorosa.

El ritmo del tratamiento puede ser diferente para cada mujer. No hay que forzar para avanzar.

QUÉ ESPERAR EN TU CONSULTA

El recorrido clínico de tu consulta

1

1. Hablamos de lo que te ocurre

Puedes explicarme qué situaciones te resultan difíciles y desde cuándo.

2

2. Busco posibles causas de dolor

Antes de atribuirlo todo al vaginismo, es importante descartar otros problemas vulvares, vaginales o anatómicos.

3

3. La exploración se adapta a ti

No es necesario realizar de entrada una exploración completa si te resulta dolorosa o difícil.

4

4. Te explico lo que encuentro

Te explico lo que encuentro. Quiero que entiendas qué factores pueden estar participando en el problema.

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5. Diseñamos un tratamiento progresivo

Según cada caso, puede incluir fisioterapia, tratamiento local, dilatadores, tratamiento del dolor u otras opciones.

PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas Frecuentes

Atención Clínica Personalizada

Recuperar la intimidad sin forzar tu cuerpo.

Si la penetración resulta difícil, dolorosa o imposible, no tienes que intentar resolverlo simplemente “relájate” o soportando el dolor.

El primer paso es entender qué está ocurriendo y comprobar si existe alguna causa física o muscular que podamos tratar.

A partir de ahí puedo plantearte un abordaje progresivo adaptado a tu situación.

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Barcelona — Clínica Diagonal