Dra. Evelyn Alba
DOLOR VULVAR

Dolor Vulvar y Vulvodinia

Cuando el ardor, la sensibilidad o el dolor íntimo persisten, es importante buscar la causa

El dolor vulvar puede sentirse de muchas maneras: ardor, quemazón, pinchazos, sensación de irritación, hipersensibilidad al contacto o dolor localizado en una zona concreta.

Puede aparecer con las relaciones sexuales, al sentarse, hacer ejercicio, utilizar ropa ajustada o simplemente con el roce. En algunas mujeres incluso aparece sin ningún contacto.

Y algo importante: “dolor vulvar” no es un diagnóstico en sí mismo.

Detrás de estas molestias puede haber diferentes causas. Mi objetivo en consulta es intentar identificar qué está provocando el dolor y, a partir de ahí, plantear el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Consulta de Dolor Vulvar

Valoración Presencial y Confidencial

¿CÓMO PUEDE SENTIRSE EL DOLOR VULVAR?

Cada mujer puede describirlo de una forma diferente

No siempre se siente como un “dolor” propiamente dicho. Muchas pacientes utilizan otras palabras para explicar lo que sienten.

1

Ardor o quemazón

Una sensación parecida a tener la piel irritada o quemada, aunque externamente pueda parecer normal.

2

Dolor al tocar la zona

Puede aparecer al lavarse, secarse, durante una exploración o simplemente con un contacto suave.

3

Sensación de piel irritada o en carne viva

Algunas pacientes sienten que la piel está constantemente sensible aunque no exista una lesión evidente.

4

Pinchazos o descargas

El dolor puede sentirse como pequeños pinchazos, punzadas o sensaciones eléctricas.

5

Dolor en la entrada vaginal

Puede localizarse especialmente alrededor de la entrada de la vagina y hacerse más evidente con el contacto o la penetración.

6

Dolor alrededor del clítoris

En algunas pacientes la sensibilidad o el dolor se concentra en el clítoris o en los tejidos que lo rodean.

7

Dolor más difuso

Otras veces resulta difícil señalar un punto concreto y la molestia afecta a una zona más amplia de la vulva.

¿CUÁNDO APARECE?

El momento en que aparece el dolor también puede ayudarnos a entender su origen

El dolor vulvar puede ser provocado por el contacto o aparecer de manera espontánea. Algunas pacientes tienen molestias:

  • → al mantener relaciones sexuales
  • → al introducir un tampón o una copa menstrual
  • → al utilizar ropa ajustada
  • → al montar en bicicleta
  • → al hacer determinados ejercicios
  • → al permanecer sentadas mucho tiempo
  • → al lavarse o secarse
  • → después de orinar
  • → después de las relaciones sexuales
  • → sin que exista ningún contacto aparente
También puede ser continuo o aparecer por temporadas. Toda esta información es importante durante la valoración.
¿POR QUÉ PUEDE DOLER LA VULVA?

No existe una única causa de dolor vulvar

Antes de hablar de vulvodinia, es necesario comprobar si existe alguna causa que pueda explicar los síntomas.

Problemas de la piel vulvar

El liquen escleroso, dermatitis y otras enfermedades dermatológicas pueden provocar picor, ardor, fisuras y dolor.

Sequedad y cambios hormonales

Durante la perimenopausia, la menopausia y otras situaciones de disminución hormonal, los tejidos pueden volverse más secos, finos y sensibles.

Infecciones o inflamación

Algunas infecciones vulvovaginales pueden provocar ardor, irritación y sensibilidad. Cuando los síntomas son recurrentes, es importante comprobar si realmente existe una infección activa antes de repetir tratamientos.

Fisuras y pequeñas lesiones

Una pequeña grieta en la piel puede provocar mucho dolor, especialmente con el roce o la penetración.

Cicatrices

Las cicatrices de episiotomías, desgarros, cirugías o lesiones previas pueden permanecer sensibles o provocar tirantez.

Cambios en la anatomía

Adherencias, estrechamientos o determinados cambios alrededor de la entrada vaginal o del clítoris pueden producir molestias.

Tensión del suelo pélvico

Una musculatura excesivamente tensa puede contribuir al dolor vulvar y al dolor durante las relaciones.

Dolor relacionado con los nervios

En determinadas pacientes puede existir un componente neuropático, es decir, relacionado con la forma en que los nervios transmiten o procesan las señales de dolor.

Encontrar la causa es importante porque no todos los dolores vulvares se tratan de la misma manera.
¿QUÉ SON LA VULVODINIA Y LA VESTIBULODINIA?

Son términos que utilizamos en situaciones concretas

Vulvodinia es el término utilizado para describir un dolor vulvar persistente, habitualmente de al menos tres meses, cuando no se identifica una causa clara que lo explique.

No significa que el dolor sea imaginario ni que “no tengas nada”.

Significa que, después de una valoración adecuada, no encontramos una enfermedad o lesión concreta que explique por sí sola ese dolor.

Cuando el dolor se localiza principalmente en el vestíbulo, que es la zona situada alrededor de la entrada vaginal, hablamos de vestibulodinia.

Puede aparecer únicamente con el contacto —por ejemplo durante las relaciones, al introducir un tampón o durante una exploración— o existir también de forma espontánea.

VESTIBULODINIA: CUANDO DUELE LA ENTRADA VAGINAL

Una zona pequeña puede generar molestias muy importantes

Algunas mujeres sienten un dolor muy localizado justo en la entrada de la vagina.

Puede describirse como:

  • → ardor con la penetración
  • → sensación de corte o desgarro
  • → dolor al introducir un tampón
  • → hipersensibilidad al contacto
  • → dolor durante una exploración ginecológica
  • → molestias que continúan después de las relaciones

Durante la valoración intento identificar exactamente dónde aparece el dolor y comprobar el estado de los tejidos de esa zona.

La vestibulodinia puede coexistir con tensión del suelo pélvico, cambios hormonales u otros factores, por lo que el tratamiento debe individualizarse.

Vestibular touch mapping
Clitoral tissue assessment
DOLOR EN EL CLÍTORIS

El clítoris y los tejidos que lo rodean también pueden ser origen del dolor

El dolor localizado en el clítoris se conoce como clitorodinia. Puede sentirlo como hipersensibilidad, ardor, dolor al contacto o molestias persistentes.

Cuando una paciente presenta dolor en esta zona, valoro no solo el clítoris sino también el capuchón y los tejidos que lo rodean.

En algunos casos pueden existir:

  • → inflamación o irritación
  • → adherencias del capuchón del clítoris
  • → cambios producidos por enfermedades vulvares
  • → acumulación de material bajo el capuchón cuando existen adherencias
  • → hipersensibilidad o un componente neuropático

No todo dolor clitorídeo significa que existan adherencias, por lo que es importante explorar la zona antes de plantear un tratamiento.

¿CÓMO REALIZO LA VALORACIÓN?

Primero necesito entender tu dolor

La consulta empieza hablando. Me interesa saber cómo comenzó el problema, dónde notas las molestias, qué las desencadena y qué tratamientos has utilizado anteriormente.

También reviso si existen otros síntomas: picor, sequedad, flujo, fisuras, molestias urinarias, dolor durante las relaciones o cambios relacionados con el ciclo hormonal o la menopausia.

Después, cuando es posible, realizo una exploración dirigida.

¿Qué puedo valorar durante la exploración?

  • 1. La piel vulvar

    Busco cambios de coloración, inflamación, fisuras, lesiones o signos de enfermedad dermatológica.

  • 2. El vestíbulo

    Puedo explorar suavemente diferentes puntos alrededor de la entrada vaginal para identificar dónde aparece el dolor.

  • 3. El clítoris y su capuchón

    Valoro su anatomía, movilidad y la posible presencia de adherencias o zonas especialmente sensibles.

  • 4. La entrada vaginal

    Compruebo si existe sequedad, cicatrices, estrechamiento u otros cambios.

  • 5. El suelo pélvico

    Cuando está indicado, valoro si existe una tensión muscular excesiva que pueda estar contribuyendo al dolor.

Gentle visual mapping

La exploración se adapta a cada paciente. Si una maniobra resulta demasiado dolorosa, no es necesario forzarla.

A VECES SON NECESARIAS OTRAS PRUEBAS

No todas las pacientes necesitan las mismas pruebas

En muchos casos, la historia clínica y una exploración cuidadosa aportan gran parte de la información necesaria. Dependiendo de los síntomas y de lo que encuentre durante la exploración, puede ser necesario realizar o solicitar otras pruebas.

Por ejemplo:

  • → estudio de infecciones cuando existe sospecha clínica
  • → biopsia si aparece una lesión o cambio cutáneo que necesita estudiarse
  • → valoración de otras causas ginecológicas cuando el dolor no parece proceder únicamente de la vulva
  • → valoración específica del suelo pélvico

Las pruebas se solicitan cuando pueden aportar información útil, no de manera rutinaria a todas las pacientes.

EL TRATAMIENTO DEPENDE DE LA CAUSA

No existe un único tratamiento para el dolor vulvar

Una vez realizada la valoración, el tratamiento se dirige a los factores que puedan estar provocando o manteniendo el dolor.

Cuidado de la piel y tratamiento local

Cuando existe irritación, dermatitis, fisuras u otras alteraciones de la piel.

Tratamiento específico de enfermedades vulvares

Por ejemplo, cuando se diagnostica liquen escleroso u otra patología dermatológica.

Tratamiento hormonal local

Puede estar indicado cuando existen sequedad, fragilidad o cambios relacionados con la disminución hormonal.

Tratamiento de infecciones

Solo cuando existe una infección que justifique los síntomas.

Fisioterapia de suelo pélvico

Puede ser especialmente útil cuando existe tensión muscular, dolor miofascial o dificultad para relajar la musculatura.

Tratamiento del dolor

Cuando existe un componente neuropático o una vulvodinia, pueden ser necesarios tratamientos específicos dirigidos al dolor.

Tratamiento de cicatrices o alteraciones anatómicas

Cuando existe una cicatriz dolorosa, una adherencia u otro problema estructural, el abordaje dependerá de sus características.

¿Y LOS TRATAMIENTOS REGENERATIVOS?

Pueden ser complementarios en pacientes seleccionadas

En determinadas pacientes pueden valorarse tratamientos dirigidos a mejorar las características y la calidad del tejido vulvar.

1

PRP (plasma rico en plaquetas)

2

Cellular Matrix

3

exosomas autólogos

4

radiofrecuencia

5

ondas de choque

No son tratamientos universales para el dolor vulvar ni sustituyen el tratamiento de una enfermedad de base.

Su indicación debe decidirse después de la valoración y según las características de cada paciente.

CUANDO EL DOLOR AFECTA A LAS RELACIONES

Dolor vulvar y dispareunia pueden estar relacionados, pero no son exactamente lo mismo

Una mujer puede tener dolor vulvar sin mantener relaciones sexuales y también puede presentar dolor exclusivamente durante la penetración.

Cuando el dolor aparece durante las relaciones, intento determinar qué estructura está doliendo y por qué.

Puede existir dolor en el vestíbulo, sequedad, una fisura, una cicatriz, tensión muscular, una enfermedad vulvar o varios factores al mismo tiempo.

Pain interface comparison
CUANDO EL DOLOR LLEVA MUCHO TIEMPO

El dolor persistente puede volverse más complejo

Cuando una zona lleva meses o años doliendo, el problema puede dejar de depender únicamente del tejido que inició las molestias.

Los músculos pueden mantenerse más tensos, el contacto puede empezar a resultar doloroso y el sistema nervioso puede volverse más sensible a determinados estímulos.

Por eso, en algunas pacientes es necesario tratar varios componentes del dolor al mismo tiempo.

Esto no significa que el dolor sea psicológico ni que lo estés exagerando.

Significa que el dolor persistente puede convertirse en un problema complejo y que, en ocasiones, necesita un abordaje multidisciplinar.

QUÉ ESPERAR EN TU CONSULTA

El recorrido clínico de tu consulta

1

1. Me cuentas qué estás sintiendo

Dónde duele, desde cuándo, cómo comenzó y qué situaciones empeoran o alivian las molestias.

2

2. Revisamos lo que ha ocurrido hasta ahora

Tratamientos anteriores, infecciones, problemas vulvares, partos, cirugías, cambios hormonales y cualquier antecedente relevante.

3

3. Realizo una exploración dirigida

Busco posibles causas del dolor y trato de identificar exactamente qué zonas son sensibles.

4

4. Te explico lo que encuentro

Quiero que entiendas qué puede estar provocando tus síntomas y por qué.

5

5. Planteamos el tratamiento

El tratamiento se adapta a las causas identificadas y puede necesitar más de un abordaje.

PREGUNTAS FRECUENTES

Preguntas Frecuentes

Atención Clínica Personalizada

No tienes que acostumbrarte a vivir con dolor vulvar.

Si llevas tiempo sintiendo ardor, sensibilidad, dolor con el contacto o molestias que aparecen una y otra vez, merece la pena intentar averiguar qué está ocurriendo.

En consulta puedo estudiar las posibles causas, explicarte lo que encuentro y plantear un tratamiento adaptado a tu situación.

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Barcelona — Clínica Diagonal